Los caminos a Santiago

Probablemente una de las rutas más activas en los primeros años de peregrinación fue la que desde el paso natural discurría a lo largo de la costa cantábrica. Como testimonio de esta ruta hallamos numerosas ermitas, hospitales de peregrinos, monasterios topónimos. Pero la dureza de la ruta costera, unido al apoyo de los reyes cristianos a la peregrinación por los caminos del interiores, dejó poco a poco al Camino del Norte o Camino de la Costa como una ruta secundaria.
En el siglo IX la costa de Gipuzkoa, enlazada desde época romana con la Europa atlántica mediante rutas de cabotaje, empezaba a acoger el paso de peregrinos, que en su rumbo aprovechaban las vías comerciales existentes. Muchos llegaban por mar y comenzaban su camino a pie desde alguno de los puertos del litoral cantábrico. Otros procedían desde el continente, de Aquitania o de lugares mucho más lejanos, y tras recalar en Baiona se asomaban al río Bidasoa en Hendaia. Era una ruta difícil, por un entorno abrupto y poco habitado, pero la presencia de los ejércitos musulmanes al sur la convertían en el único itinerario terrestre posible al ansiado destino.
Un paisaje muy diferente al de hoy envolvía la antigua ruta: frondosos bosques cubrían un espacio montuoso, y grandes marismas ocupaban los valles y las desembocaduras de los ríos, cuyo paso se hacía a pie por los vados situados en el interior o bien en barca, y de cuyo pago estaban exentos los peregrinos.
En la orilla oriental del río Bidasoa se situaba desde muy antiguo el Priorato de Zubernoa, convento que contaba con un hospital de peregrinos, lugar donde reponer fuerzas antes de proseguir la ruta jacobea por tierras guipuzcoanas. El paso se hacía inicialmente en barca, hasta que a partir del siglo XIII un puente de madera permitió la travesía con mayor facilidad hasta Irun. Hondarribia era otro de los puertos de llegada de los peregrinos que venían por mar desde tierras lejanas. El concurrir de personas a lo largo del camino impulsó la construcción de numerosas ermitas, iglesias, hospitales, y el desarrollo de las incipientes poblaciones litorales de Gipuzkoa, conjunto de villas fundadas a partir de 1180 durante un intervalo de 200 años. Unidas al culto a Santiago y jalonando el camino santo numerosas ermitas fueron erigidas en honor a santos hospitalarios como San Martín de Tours, San Roque, San Sebastián, San Pelayo, Santa María Magdalena y San Antón. Los frecuentes hospitales de peregrinos se ubicaban a lo largo de la ruta, llegando a estar presentes en prácticamente todas las poblaciones. Cruceros y toponímicos completan el legado del camino y demuestran su antiquísima tradición.
ETAPAS DEL CAMINO DEL NORTE (O RUTA JACOBEA DE LA COSTA) POR GIPUZKOA
El camino de Santiago de la Costa recobra hoy parte del vigor de sus tiempos de origen. Atraviesa actualmente un entorno mucho más poblado que antaño, y así los puentes que salvan los ríos son ahora una constante. Cuenta además con más facilidades y servicios para el peregrino que otrora.
Puede ser recorrido fácilmente por un itinerario señalizado, ruta que normalmente se aleja de las vías con tráfico. Es igualmente apto para bicicleta de montaña y ofrece alternativas para los tramos menos apropiados. Los tramos que se detallan a continuación, de diferente distancia y duración, pueden ser encadenados de distinta manera conformando una serie de etapas a nuestra medida. Cada sección descrita, con la única excepción de la que concluye en Pasaia, culmina en una población dotada de albergue de peregrinos.
Subir  Hondarribia-Irun >> Lezo >> Pasaia
Desde Hendaia disponemos de dos formas de atravesar el río Bidasoa e iniciar el camino en tierras guipuzcoanas, bien por el puente de Santiago hacia Irun, o bien en barco en un agradable paseo hasta Hondarribia. Ambos inicios enlazan en un mismo camino poco después en la ermita de Santiagotxo.
Nada más llegar a Irun destaca la iglesia de Nuestra Señora del Juncal, que alberga una réplica de la homónima Virgen, importante obra románica del siglo XII y considerada la más antigua de Gipuzkoa. El camino desde Irun hasta Santiagotxo no se encuentra balizado, sin embargo no hay más que tomar la dirección a Hondarribia hasta la regata de Amute, y pasado el puente seguir el camino a la izquierda, que al poco tiempo comienza un suave ascenso hasta la mencionada ermita.
En Hondarribia es de admirar el conjunto amurallado y la fortaleza de Carlos V dominando la villa. Desde la parte vieja hay que seguir las indicaciones que nos llevan hasta la ermita de Santa Engrazi, a cuyo lado unas escaleras marcan el inicio del camino hasta Santiagotxo. Por un paisaje rural se asciende después hasta el Santuario de Guadalupe, del siglo XVI, próximo al fuerte del mismo nombre y cruce de caminos donde se nos presentan dos opciones: ascender por el cordal cimero de Jaizkibel, que alcanza los 543 metros a través de una senda jalonada por numerosas torres, o continuar a media ladera por la vertiente sur del monte por un camino fácil y de pocos desniveles. Cerca del final de la cresta el camino principal desciende a Lezo, hito del ramal costero del camino de Santiago, como lo prueba la concha situada en el muro a la izquierda del pórtico de la basílica del Santo Cristo (siglo XVII); desde aquí el camino nos conduce pronto hasta Pasai Donibane.
Subir  Pasaia >> Donostia/San Sebastián
En Pasai Donibane la ermita la ermita Santa Ana, del siglo XVIII, nos ofrece una panorámica fabulosa de la bahía y su puerto. Es interesante también su iglesia de Juan Bautista o el humilladero situado junto al embarcadero, lugar donde los peregrinos se detenían a rezar. El servicio de barca continúa permitiendo el paso de peregrinos y visitantes al otro lado.
En Pasai San Pedro comienza uno de los tramos más espectaculares de la costa guipuzcoana, donde el camino discurre próximo a los acantilados. Sobre el más elevado se alza el Faro de la Plata, fantástico vigía sobre la entrada al puerto. Más adelante, en pleno monte Ulia, el camino asciende hasta las proximidades de una antigua atalaya, utilizada desde época medieval para el avistamiento de ballenas. El camino desciende hasta la ciudad ofreciéndonos inigualables vistas.
Subir  Donostia/San Sebastián >> Orio
Las iglesias de Santa Maria y San Vicente son visita obligada en la capital, que alberga varias tallas del apóstol en el museo San Telmo. Fuera ya de la Parte Vieja, y no lejos de la catedral neogótica del Buen Pastor, se esconde en el barrio de Amara Viejo la pequeña iglesia de Santiago, testimonio de la tradición jacobea en la ciudad.
Continuando en ruta por el Paseo de la Concha destaca en su extremo el Palacio de Miramar, construido en 1888 sobre las ruinas de un antiguo convento, que desde antiguo había acogido a numerosos peregrinos. Atravesada la bahía, el camino asciende hasta Igeldo, enclave rural que todavía mantiene su carácter. Por tranquilas pistas y caminos alcanzaremos los primeros caseríos de Orio, hasta que una senda que conserva tramos empedrados nos conducirá a la antigua ermita de San Martín, antesala del casco histórico de Orio.
Subir  Orio >> Zarautz
En Orio destaca el trazado de su Kale Nagusia o Calle Mayor, dibujada por el camino de la costa que llegaba desde Donostia hasta el punto donde una barca pasaba a los peregrinos, eximidos de pago por orden real, hasta el otro lado de la ría. Tras un tramo breve a lo largo de la ría alcanzaremos el monte Talaimendi, con sus magníficas vistas de la costa y sus llamativos viñedos de Txakoli. Pronto nos hallaremos en Zarautz, que acoge junto a la iglesia de Santa María la Real la tumba de un peregrino anónimo del siglo XV.
Subir  Zarautz >> Getaria >> Zumaia
Desde el casco antiguo de Zarautz la calzada medieval asciende con una fuerte pendiente entre fincas de txakoli, hasta situarnos muy cerca de la ermita de Santa Barbara, lugar que nos ofrece extraordinarias vistas de la costa. El camino continúa suavemente, y pronto observaremos el promontorio en el que se sitúa Getaria, uno de los puertos más antiguos de Gipuzkoa. Sus calles medievales acogen a la iglesia gótica de San Salvador, construcción adaptada de una forma sorprendente a un terreno muy difícil.
Una vez pasado Getaria el camino conserva tramos de calzada medieval, que nos conducen hasta la iglesia de San Martín en Askizu, patrón de peregrinos. En poco tiempo alcanzaremos la ría del Urola en Zumaia, que conserva la antigua ermita de Santiago y la hospedería anexa, reconvertidas en museo por obra del pintor Ignacio Zuloaga en 1914.
Subir  Zumaia >> Itziar >> Deba
Zumaia acoge la singular parroquia de San Pedro, caracterizada por su marcado aspecto de fortaleza, y desde ella la calle principal queda dibujada por el trazado del propio Camino de la Costa hasta la ermita de Arritokieta, templo que señala el final del casco urbano.
Cerca del camino podemos observar los acantilados costeros que protagonizan todo el litoral de Zumaia a Deba, espectaculares cortes en el relieve originados por la acción erosiva del mar, y que atesoran millones de años de historia geológica en sucesivos estratos rocosos, conocidos con el nombre de “flysch”.
Siguiendo por la ruta jacobea desde Zumaia, en un cómodo ascenso se llega a la ermita de San Sebastián en Elorriaga (Elorrixe), de origen inmemorial como muchas otras de la costa, y tras un camino algo irregular se alcanza otro de los hitos de la ruta jacobea en Gipuzkoa, el Santuario de Itziar, que posee una de las vírgenes más antiguas del territorio. Desde Itziar, un camino en descenso nos conducirá hasta la ermita de San Roque y poco después a la población de Deba.
Subir  Deba >> Markina (Bizkaia)
En Deba destaca la iglesia de Santa Maria de los siglos XV a XVII, con su pórtico y claustro de gran interés. En la Casa Consistorial se puede ver una hornacina de Santiago peregrino. La villa, fundada por los pobladores de Itziar en el siglo XIV, llegó a contar con hasta tres hospitales de peregrinos, y a su puerto arribaron muchos viajeros para comenzar aquí su peregrinaje a pie hasta Santiago. A partir de Deba el camino deja temporalmente la costa y se adentra en Bizkaia.
El camino desde Deba a Markina nos ofrece inicialmente dos variantes, bien por Astigarribia o bien por el Calvario de Mutriku. La primera opción corresponde a la vía más tradicional, que aprovechaba el vado de este enclave para seguir la ruta, sin embargo la segunda alternativa es más corta y presenta además menores desniveles, por lo que es más usada por los peregrinos. Ambas coinciden en el collado de Apain, poco antes de Olatz, bonito y apartado enclave rural próximo al límite con Bizkaia. Tras una travesía por un entorno boscoso, solitario y montañoso, alcanzaremos la población de Markina-Xemein.
Subir  Etapas del camino de santiago en Gipuzkoa en PDF
Los caminos a Santiago
|